Dime qué comes y te diré quien eres?


30 Apr

Ludwig Feuerbach, filósofo y antropólogo alemán, en su escrito "Enseñanza de la alimentación" (Lehre der Nahrungsmittel: Für das Volk) de 1850, escribió: 

"Wollt ihr das Volk bessern, so gebt ihm statt Deklamationen gegen die Sünde bessere Speisen. Der Mensch ist, was er isst". 

Que traducido significa:

"Si se quiere mejorar al pueblo, en vez de discursos contra los pecados denle mejores alimentos. El hombre es lo que come".

No se puede vivir sin comer. Según estudios científicos el ser humano puede llegar a sobrevivir dos meses sin alimento. A excepción de personas con una gran reserva de grasa que ayuda a resistir el hambre más tiempo, sin comida no vivimos. Todo comunica, y cuando comemos hablamos de nosotros mismos. 

El primero en desarrollar el tema fue Jean Anthelme Brillat-Savarin, un político francés amante de la buena vida y la gastronomía que en 1825 escribió “La psicología del sabor”, un libro sobre las prácticas alimenticias en el que declara que “las personas que sufren indigestión o se emborrachan son completamente ignorantes de los verdaderos principios del comer y beber”, y que “un postre sin queso es como una hermosa mujer con un solo ojo”.

Por su parte, en Alemania, el filósofo Ludwig Andreas Feuerbach llegó a la rotunda conclusión de que “somos lo que comemos” al estudiar los efectos de los malos hábitos alimenticios en nuestra salud.

Lo cierto es que podemos conocer a una persona con solo verla comer, y nuestros platos preferidos también hablan de nosotros. 

Así describen nuestra personalidad en relación al alimento:

Los que disfrutan la comida picante buscan vivir nuevas aventuras y experiencias, y suelen irritarse y enojarse más fácilmente. Los que comen mucha carne tienden a la codicia, los celos y la ira, y son más fuertes y temperamentales. Los vegetarianos o veganos, son más tranquilos y pacifistas.

Las personas que se mueren por los dulces buscan cariño y ternura, los que prefieren salados son más intelectuales y los que consumen mucha fruta son más amables, relajados y abiertos. Dicen que los fanáticos de la pizza suelen ser vagos y haraganes y que los amantes del sushi y la comida japonesa, más astutos y reservados.

Cada una de nuestras costumbres describe e indica rasgos de nuestra personalidad, por ejemplo, los que le tienen miedo a las espinas del pescado suelen temerle a la violencia y a las complicaciones. Cómo tragamos (sin procesar, procesando demasiado, lento, de golpe), remite a la forma en que digerimos todo lo que nos sucede en la vida.

Lo que comemos también indica nuestro interés por el cuidado del medio ambiente, los derechos de los animales, la armonía interior y el rendimiento físico. 

Los alimentos son energía y pueden ser positivos o negativos, algunos nos ayudan a dormir mejor, a reducir el colesterol, al crecimiento del pelo y al cuidado de la piel, mientras que otros, todo lo contrario. Cada bocado que ingerimos influye en todo nuestro ser.

La geografía y la historia también inciden en nuestros hábitos. En países donde nieva todo el año, como Alaska, para mantener la temperatura corporal la gente necesita alimentos altos en grasa.

Ya sea cultural, social o geográficamente, lo que comemos revela mucho de quiénes y cómo somos y de dónde venimos.

Hipócrates, el médico de la Antigua Grecia dijo: “Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento.”

Así que a comer bien, para vernos y sentirnos bien <3

Escrito por: Violeta Zapiola

11Apr
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